Ya lo decía mi padre: “Hijo, un coche es la peor inversión que puedas hacer, según sales del concesionario con tu flamante coche nuevo ya ha perdido la mitad de su valor”. En ese momento no te das cuenta, sólo quieres un bonito y potente coche y no llegas a saber cuán proféticas serán estas palabras.

Pues sí, lo cierto es que a día de hoy tener un coche en propiedad es algo que sale caro, no trato de decir con esto que sea un lujo, pero casi.

Al valor del coche en sí, hay que añadir los impuestos que derivan del mismo, el seguro del coche, impuesto de circulación, combustibles, revisiones y, por supuesto, las averías varias que nos pueden surgir a lo largo de la vida. Quelle damage!.

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COMPRAR O ALQUILAR, ESA ES LA CUESTIÓN.


Existen ya varios estudios que tratan de esclarecer esta cuestión, ¿Qué sale más rentable: tener  un coche en propiedad, o usar alguna alternativa como el renting?

Desde luego es mucho más cómodo tener un coche en propiedad, eso nadie lo niega: es tuyo y recibe un cuidado y mimo especial que quizá no tendrías con un coche alquilado. Aparte, no todos vivimos en una gran ciudad donde las opciones de renting son mucho mayores que en una ciudad pequeña y aunque en las grandes ciudades haya estas alternativas, siempre se encuentran sujetas a un número de coches y a una disponibilidad reducida, lo cual es bastante incómodo.

Aun así, ante la pérdida de poder adquisitivo cada vez está teniendo mejor acogida por los consumidores las opciones de renting. Las ventajas son muy claras: Los trámites son prácticamente nulos, el pago es en cuotas, lo que lo convierte en una facilidad a la hora de pagar, te ahorras pagar el seguro del coche, te olvidas de revisiones y averías, si se estropea tu coche siempre tienes uno de sustitución y cuando te canses de llevar siempre el mismo vehículo puedes negociar para cambiar de coche.

Entonces,¿Qué hago?, compro o no compro coche. Eso es una decisión que toda persona tiene que tomar por sí misma. Un estudio indica que un coche de gama media viene costando unos 400 euros al mes, que vienen a traducirse en unos 24000 euros en 5 años, mientras que el mismo coche pagando su precio, su impuesto de matriculación, seguro, revisiones y alguna avería ocasional podrá alcanzar en ese mismo periodo de tiempo los 25000 euros.

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